Como se explicó en el post anterior, la construcción de los acordes determina el tipo de enarmonización que puede aplicárseles. Los acordes que no poseen una estructura constructiva simétrica, como los acordes perfectos mayores o menores, no soportan la enarmonía parcial, ya que los nuevos acordes adoptarían una forma imposible de justificar en el sistema diatónico usado por la práctica común. Este problema solo puede evitarse cuando dichos acordes son desprovistos de ciertos factores, de lo contrario solo podrán enarmonizarse de forma total.

El siguiente ejemplo (Marcha fúnebre de la sonata nº12, Op. 26 de Beethoven) nos muestra una forma de modular enarmónicamente sin emplear todos los factores de un acorde no simétrico. La enarmonización aquí realmente obedece a una cuestión práctica. Sin ella, hubiéramos transitado de Dob mayor (7 bemoles) a Dob menor (relativo de Mi bb mayor). Tanto bemol puede evitarse con una enarmonización a Si menor. Aparecemos en el cambio de modo con solo emplear su dominante de forma anacrúsica (Fa#) tras la enarmonización de Solb (quinta del acorde del acorde de tónica).

20151113

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