Denominamos sensible al séptimo grado cuando éste se sitúa a distancia de semitono de la tónica. Esta condición se cumple invariablemente en las tonalidades mayores. Por el contrario, cuando empleamos el modo menor, no siempre es así. La presencia de la sensible en el modo menor comporta el uso de alguna de las escalas derivadas, es decir, de la menor armónica o de la menor melódica (forma ascendente).

La atracción que la sensible siente por resolver en la tónica se ha convertido en uno de los principios más conocidos de la normativa armónica escolástica en lo referente a la conducción melódica. Véanse los ejemplos del artículo sobre la resolución regular de la séptima de dominante.

No obstante, muchos son los casos, aunque menores en número, en los que la sensible resuelve de manera distinta. En el fragmento siguiente pertenenciente al coral Ermuntre dich de Bach encontramos una sensible con este comportamiento, por así decir, irregular. Generalmente,  este tipo de resoluciones (resoluciones indirectas) se producen cuando la sensible se sitúa en voz intermedia. No es aconsejable utilizar este procedimiento cuando la sensible está en voces extremas.

En cierta medida, la música modal va dando paso a la tonal en virtud de una progresiva sensibilización.  Esta sensibilización no sólo afecta al caso concreto del VII grado en las tonalidades menores, sino que se hará realidad conforme la música se vaya tornando más cromática gracias, especialmente, al uso de dominantes secundarias, y notas de adorno alteradas cuya resolución sea ascendente y de semitono.

El ejemplo siguiente está compuesto en el modo mixolidio (Sol mixolidio). Como se ve, en la cadencia final se utiliza un Fa# en lugar del Fa propio del modo mixolidio. De este modo la cadencia es más conclusiva.

Los dos fragmentos siguientes, el primero, del coral Ermuntre dich de Bach, y el segundo, de la Sonatina Vienesa nº 1 de Mozart, son dos casos de sensibilización debida al empleo de dominantes secundarias. La dominante que hay en la semicadencia viene precedida de su propia dominante (V del V). Para que ello sea posible, es necesario transformar el II grado en V del V. Ello se consigue por medio de la alteración de la tercera del acorde (Do#). Podría decirse que Do# funciona como pseudosensible o sensible secundaria.

Los acordes señalados a continuación son analizables del mismo modo. En este caso tenemos el (V-V) y el (V-VI).

 

 

 

2 comentarios para “La sensible”

  • Juan:

    Hola,quisiera saber si lo siguiente se considera que la sensible  resuelve:

    -Tenemos un acorde de G7 de V grado  con las notas en este orden de abajo a arriba:sol,si re fa y posterior el acorde de Cmaj7 de I grado con las notas en este orden de abajo a arriba:sol,si,do,mi.Es decir yo ahí entiendo que las notas sol y si de G7 se mantienen en las mismas voces en  Cmaj7 y las notas re y fa de G7  resuelven respectivamente  en las notas do y mi de Cmaj7,es decir no veo que la sensible(la nota si de G7) resuelva pues se mantiene en la misma voz en Cmaj7,¿esto es así?

    Gracias y un saludo

  • Devesa:

    Hola Juan,

    En primer lugar, la resolución que planteas, fuera de contexto, parece más propia de música actual que de la práctica común. Normalmente la dominante fundamental resuelve sobre una tríada fundamental de tónica. Si fuera así, la sensible resolvería a la tónica. Tal y como planteas, habría que ver por qué resuelves en un acorde de Do mayor en segunda inversión y por qué quieres que la tónica tenga séptima mayor. En cualquier caso, sin conocer en qué circunstancias planteas tu ejemplo, la sensible no estaría resolviendo sino que se mantendría como nota común.

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