Archivo de agosto de 2009

La simultaneidad de varias apoyaturas normalmente origina acordes apoyatura. Los más corrientes son aquellos que poseen función de dominante. Su superposición frecuente sobre la tónica  es el paso previo al nacimiento de los acordes de sobretónica.

Beethoven. Sonata op. 13, I

Por último, conviene cifrar las apoyaturas que se sitúen en el voz inferior (usualmente la del bajo). Para ello, se emplea una línea más el cifrado correspondiente al estado real del acorde, como muestra el ejemplo.
 
 

  

La apoyatura es una nota de adorno a distancia de 2ª de la nota real a la que ornamenta. Asimismo, desplaza a esta última del tiempo o parte fuerte, como sucede con los retardos. La diferencia básica entre ambos ornamentos melódicos radica en que, mientras el retardo sólo provoca una síncopa, la apoyatura adquiere más notoriedad por su habitual acentuación.

La apoyatura es un adorno de uso común a partir del Clasicismo, que suele confundirse con notas de paso en tiempo o parte fuerte, y retardos sin ligar.

Las apoyaturas pueden ser superiores o inferiores. En el caso de las inferiores, éstas pueden estar alteradas, siempre que se cumplan las condiciones que se han de dar con las notas de paso y los floreos.
 

 

 

El acorde bVIImaj7 pertenece a la región de subdominante de la tonalidad gracias a la desaparición de la sensible (al rebajar el VII grado) y, por tanto, del tritono, intervalo propio de la región de dominante. Además, este acorde es el IV grado del área de la subdominante.

 

El siguiente cuadro nos muestra sus típicas resoluciones.

 
Usaremos este acorde como alternativa a aquellos que posean tanto la función de subdominante como de dominante. Véase el siguiente gráfico. En él, se muestran dos sustituciones de la estructura armónica propuesta; la primera, referida a la sustitución del IV, y la segunda, del V.
 
 
 
Finalmente, téngase presente que estas sustituciones suponen una rearmonización y, por tanto, tendrán que realizarse contando con el permiso de  la melodía.
 

 

Llamamos acordes no diatónicos, a aquellos acordes que no están formados sobre la escala diatónica base de la tonalidad. Este tipo de acordes, a pesar de no poderse justificar dentro de la tonalidad,  mantienen una relación sonora especial con ella. Estos acordes tampoco suponen una verdadera modulación, sino más bien una  especie de “micromodulación”. De este modo conseguimos enriquecer armónicamente un tema.

Los acordes no diatónicos más frecuentes que podemos encontrar en los estándares son: las dominantes secundarias, dominantes por extensión y dominantes sustitutas. Todos ellos, ya fueron estudiados en su momento. Ahora llega el turno de estos otros: bVIImaj7, II-7b5, IV-6, IV-7, bVImaj7, bIImaj7,bVII-7.
bVIImaj7
Obtenemos este acorde al rebajar medio tono la fundamental del acorde diatónico del VII grado. En la tonalidad de Do Mayor el acorde formado sobre el VII grado es Bm7b5. Si lo rebajamos medio tono, conseguimos el acorde Bbmaj7.
 
El nuevo acorde obtenido suele ser utilizado para sustituir el acorde semidisminuido. Con ello, evitamos el acorde VIIm7b5, acorde débil, de difícil uso y poco utilizado. Esta práctica es habitual en jazz.


A continuación, está el ejercicio terminado y su mp3 correspondiente. Antes de finalizar, conviene destacar que los compases 2 y 3 se prestan a un tratamiento secuencial.

 

 

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